http://criticamania.blogspot.com
Recuerdo uno de esos momentos que se quedan grabados en la memoria a fuego y para siempre por muchos años que pasen: El señor Trillo, de visita en El Salvador, proclama ante los militares de aquel país: "¡Viva Honduras!" Ante el asombro general, Trillo es advertido por las autoridades locales de su error y sin perder el aplomo ("manda huevos") proclama "¡Viva el Salvador!". Pues Trillo podría ir a Honduras ahora al menos a darles un poquito de ánimo porque las cosas allí no están bien en absoluto.
Y ya no tanto por la situación local, sino porque todo el mundo se está metiendo en un conflicto en el que los únicos que tienen que hablar son los hondureños. Grave me parece el "golpe de estado", pero más grave aún me parece la actitud de un presidente que, oliéndose el conflicto, se fue de "visita oficial inesperada" fuera del país... Lo que se llama vulgarmente salir con el rabo entre las piernas a buscar a sus amigos. Y, como buen macarra, cuando está solo, es el más cobarde de los cobardes, pero cuando viene con los amigotes, proclama a cualquier cámara que vea que él está luchando por su pueblo... pero desde cierta distancia, que el toro da miedo.
Y son precisamente los amigotes los que me preocupan. El señor Chávez es uno de los inspiradores de este blog ya que cumple a la perfección con todas y cada una de las actitudes que me hacen despotricar:
Su tono es injustificable hoy en día. Ese tufo populista y dictatorial con dejes cantarines me saca de mis casillas. Me irrita sobre manera la gente que está valorada por encima de lo que realmente son, y éste, en el panorama político internacional, ese uno de los más hinchados con diferencia. Chávez, al igual que Zelaya, es el más cobarde de los cobardes como persona, pero cuando está con sus amigotes (petróleo, ejército y medios de comunicación propio) es el salvador de Sudamérica... Hablando mal y pronto: Anda no me jodas.
Su discurso de ayudar a los desfavorecidos se puede estudiar en cualquier cursillo de relaciones públicas en el apartado de "dictaduras", donde todo se reduce a la máxima del imperio romano para tener contento al pueblo. "Pan y circo" decía el César, y petróleo y Chávez cantando les da la salchichita cósmica embutida en su traje militar.
Me exaspera su hipocresía, su "metomentodísmo", sus aires de grandeza... y sobre todo la doble moral que exhibe de manera flagrante allá donde va. Siempre se erige como el Dios supremo capaz de solucionar todo, pero, a la hora de la verdad, se da cuenta de que no es nadie... y entonces critica que los demás (véase Estados Unidos) no hagan nada.
Y aquí es donde entra Honduras. Un país dividido en su interior y que quieren despedazar desde fuera las hienas que sólo buscan más carroña que llevarse a gorda tripa a costa de un pueblo utilizado (para variar) y que, como siempre, será el que pague el pato... gane quien gane.... porque, al final, siempre ganan los mismos.
¡Viva Honduras!
Recuerdo uno de esos momentos que se quedan grabados en la memoria a fuego y para siempre por muchos años que pasen: El señor Trillo, de visita en El Salvador, proclama ante los militares de aquel país: "¡Viva Honduras!" Ante el asombro general, Trillo es advertido por las autoridades locales de su error y sin perder el aplomo ("manda huevos") proclama "¡Viva el Salvador!". Pues Trillo podría ir a Honduras ahora al menos a darles un poquito de ánimo porque las cosas allí no están bien en absoluto.
Y ya no tanto por la situación local, sino porque todo el mundo se está metiendo en un conflicto en el que los únicos que tienen que hablar son los hondureños. Grave me parece el "golpe de estado", pero más grave aún me parece la actitud de un presidente que, oliéndose el conflicto, se fue de "visita oficial inesperada" fuera del país... Lo que se llama vulgarmente salir con el rabo entre las piernas a buscar a sus amigos. Y, como buen macarra, cuando está solo, es el más cobarde de los cobardes, pero cuando viene con los amigotes, proclama a cualquier cámara que vea que él está luchando por su pueblo... pero desde cierta distancia, que el toro da miedo.Y son precisamente los amigotes los que me preocupan. El señor Chávez es uno de los inspiradores de este blog ya que cumple a la perfección con todas y cada una de las actitudes que me hacen despotricar:
Su tono es injustificable hoy en día. Ese tufo populista y dictatorial con dejes cantarines me saca de mis casillas. Me irrita sobre manera la gente que está valorada por encima de lo que realmente son, y éste, en el panorama político internacional, ese uno de los más hinchados con diferencia. Chávez, al igual que Zelaya, es el más cobarde de los cobardes como persona, pero cuando está con sus amigotes (petróleo, ejército y medios de comunicación propio) es el salvador de Sudamérica... Hablando mal y pronto: Anda no me jodas.
Su discurso de ayudar a los desfavorecidos se puede estudiar en cualquier cursillo de relaciones públicas en el apartado de "dictaduras", donde todo se reduce a la máxima del imperio romano para tener contento al pueblo. "Pan y circo" decía el César, y petróleo y Chávez cantando les da la salchichita cósmica embutida en su traje militar.
Me exaspera su hipocresía, su "metomentodísmo", sus aires de grandeza... y sobre todo la doble moral que exhibe de manera flagrante allá donde va. Siempre se erige como el Dios supremo capaz de solucionar todo, pero, a la hora de la verdad, se da cuenta de que no es nadie... y entonces critica que los demás (véase Estados Unidos) no hagan nada.
Y aquí es donde entra Honduras. Un país dividido en su interior y que quieren despedazar desde fuera las hienas que sólo buscan más carroña que llevarse a gorda tripa a costa de un pueblo utilizado (para variar) y que, como siempre, será el que pague el pato... gane quien gane.... porque, al final, siempre ganan los mismos.
¡Viva Honduras!